El segundo volcán más alto de Indonesia alberga un lago en forma de media luna dentro de una caldera abierta en 1257. Sagrado para los sasak y para los hindúes de Lombok, el Rinjani ofrece una ascensión exigente desde los campos de cultivo de las aldeas hasta una cumbre por encima de las nubes.
Un volcán dentro de un volcán
El monte Rinjani se eleva hasta los 3.726 metros en el norte de Lombok, lo que lo convierte en el segundo volcán más alto de Indonesia después del Kerinci, en Sumatra. Al oeste de la cumbre se extiende una caldera ovalada de unos 6 por 8,5 kilómetros. Su mitad occidental alberga Segara Anak, un lago de cráter situado a unos 2.000 metros sobre el nivel del mar. Su nombre significa «hijo del mar», en alusión a sus aguas de un azul profundo.
En el lado oriental de la caldera se alza el Gunung Barujari, un cono joven cuyo crecimiento da al lago su forma de media luna. Todas las erupciones registradas desde el siglo XIX han partido del Barujari. Las de 2009 y 2015 vertieron lava en el lago, y una explosión en septiembre de 2016 dejó atrapados a varios senderistas en la caldera. El Global Volcanism Program del Smithsonian registra 2016 como la erupción más reciente.
La erupción de 1257
La caldera es la cicatriz de una montaña más antigua. El Samalas se alzaba antaño junto al Rinjani, y se cree que su cumbre alcanzaba unos 4.200 metros. En algún momento entre mayo y octubre de 1257 entró en erupción en uno de los mayores episodios volcánicos de los últimos milenios. Su columna eruptiva alcanzó unos 43 kilómetros de altura y liberó mucho más azufre que el Krakatoa en 1883 o el Tambora en 1815. El núcleo de la montaña se desplomó después sobre su cámara magmática vacía, dejando la cuenca que hoy ocupa Segara Anak.
Los sulfatos hallados en testigos de hielo de Groenlandia y la Antártida apuntaban a una gigantesca erupción de mediados del siglo XIII de origen desconocido. En 2013, un equipo dirigido por el geógrafo Franck Lavigne identificó el Samalas al relacionar las huellas del hielo polar con los depósitos de Lombok. El Babad Lombok, una antigua crónica escrita en hojas de palma, describe el derrumbe de la montaña y la destrucción de Pamatan, la capital de la isla en aquella época. Los investigadores creen que la ciudad podría seguir sepultada bajo la ceniza.
Una montaña sagrada
Para muchos habitantes de Lombok, el Rinjani es el centro del mundo, un puente entre el cielo y la tierra, como lo es el Gunung Agung para Bali. Según las creencias sasak, la montaña está gobernada por Dewi Anjani, una reina del mundo de los espíritus cuyo palacio se encontraría cerca del lago. Bayan, en las estribaciones septentrionales, es el corazón del Wetu Telu, una forma local del islam moldeada por tradiciones más antiguas.
Los hindúes que viven en torno al Rinjani también consideran sagrado el Segara Anak. Antes de la estación de lluvias se reúnen junto al lago para celebrar el Mulang Pekelem, una ceremonia de acción de gracias y de rogativa por la lluvia. Al agua se entregan ofrendas, entre ellas pequeñas figuras de oro, plata y cobre con forma de peces, gambas y tortugas. Se atribuyen propiedades curativas a las fuentes termales de la orilla.
Trekking en el Rinjani
La mayoría de los senderistas parte de uno de dos pueblos. Sembalun, en la vertiente oriental, se asienta en un alto valle de pastizales y conduce al campamento del borde del cráter, bajo la cumbre. Senaru, en el norte, asciende entre una densa selva tropical hasta un mirador sobre el lago. Otros accesos oficiales más pequeños son Timbanuh, Aik Berik, Tetebatu y Torean.
Los treks organizados suelen durar de dos a cuatro días. Una ruta habitual de tres días alcanza la cumbre en una subida nocturna calculada para llegar al amanecer y luego desciende hasta Segara Anak y sus aguas termales. Las salidas de dos días a la cumbre son posibles, pero exigentes. El parque nacional cierra los senderos durante la estación húmeda, normalmente de enero a finales de marzo, para proteger a los caminantes y permitir que el ecosistema se recupere. De abril a octubre se considera en general la mejor época.
Subir con seguridad
El Rinjani es una montaña seria. La arista cimera es empinada y está expuesta al viento, la niebla puede llegar sin aviso y por la noche las temperaturas en el borde del cráter pueden bajar a pocos grados sobre cero. Tras el terremoto de julio de 2018, los desprendimientos dejaron atrapados a más de 500 senderistas y guías hasta su evacuación. En 2025, después de varios accidentes, entre ellos una caída mortal, el parque endureció sus normas sobre guías certificados, seguros y controles médicos. Las normas, el tiempo y la actividad volcánica cambian, así que antes de ir consulta el nivel de alerta vigente de la agencia vulcanológica de Indonesia y las últimas normas del parque.